Leer es un vicio solitario que se puede compartir.

jueves, 29 de enero de 2015

Vuelta al año en 52 (o más) cuentos: Riera y Rivera de la Cruz.

Jornada III: Comienzo un recorrido por la feminidad relatada.

Esta última semana navegué a través de una galerna y la pelea con foques y jarcias, en medio del aire tempestuoso, me mantuvo alejada del diario de bitácora. Esta es la narración de la pasada etapa.

El trayecto me llevaba a través de un libro prestado, un libro sobre mujeres y escrito por mujeres, que explora la feminidad en diferentes momentos de la vida. De forma caprichosa, empecé por la mitad para reunirme con Carme Riera contando un embarazo… y me quedé perpleja. Ay. Si bien era un relato en tanto relataba un hecho, no era un cuento en absoluto. Bajo el subtítulo “Fragmentos de un diario de embarazo”, que no mentía, se encontraba la pequeña trampa: era un extracto de “Tiempo de espera”, narración que, con forma de diario de embarazo (completo) aúna lo cotidiano y lo poético, la intimidad del hecho de la gestación y la amplitud de la condición femenina. Lo reconocí en la primera frase porque ya había leído esta obra de Riera, hermosa en su peculiaridad.

Tras este pequeño chasco, retrocedí algunas páginas para leer otro cuento, esta vez un verdadero cuento:

VERANO. Marta Rivera de la Cruz.

Ese frágil momento del fin de la infancia, esa edad construida con temores sin nombre y anhelos que no se reconocen. Sin estridencias, la autora atrapa ese momento cambiante para llevarnos de la mano temblorosa de una niña que quiere dejar de serlo. No hay ambigüedad que valga: lúcida, nos sienta ante el momento de revelación. La acompañamos, y recordamos. Al fin y al cabo, la infancia es la patria de todos.


“El cuerpo embarazado”, de Carme Riera, y “Verano”, de Marta Rivera de la Cruz, pertenecen a la antología de relatos sobre la naturaleza femenina “Las vidas de Eva” (Ediciones Destino, 2007).



9 comentarios:

  1. No me sonaba de nada, pero parece tener buena pinta. Un beso.

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  2. No conocía el libro de Riera que comentas, pero me lo apunto. El tema me interesa mucho.
    Besos

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  3. En esta etapa lectora tan complicada que tengo sí que he leído muchísima poesía. No sé la razón, pero ahora pienso que podría haber tirado también de cuentos y relatos. Da igual. No me llevo bien con Marta Rivera de la Cruz... y sigo teniendo ese obstáculo de simpatía/antipatía para elegir lecturas. Pero quién sabe...

    Un abrazo

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  4. Ginger: Qué rapidez en apuntar, si apenas he hablado de dos de los relatos...

    Lady Aliena: Está bien... solamente bien.

    Questasleyendo: Sí, creo que a ti te gustaría. Es de la editorial Lumen, para más señas.

    Ana: Te comprendo, también yo me encuentro con ese obstáculo de la empatía, pero a veces consigo superarlo. A veces.

    Besucos.

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  5. Me ha parecido interesante ese apunte que haces sobre lo que es o no es un relato. A veces pasa por relato lo que en realidad es una reflexión, un recuerdo, etc.
    Saludos :)

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  6. En este caso creo que siento más llamada por Verano, pese a no ser mi estación, últimamente estoy asistiendo mucho parto lector y necesito romper un poco de aguas, jajaja. Un placer seguir tu ruta, como siempre.
    Besos

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  7. Gracias por esas pinceladas, tan precisas sobre lo que has leído, tan tuyas. No son temas que me llamen mucho, la verdad, pero siempre es bueno saber de lo que se escribe en forma de relato, aunque luego no lo sean tanto. Abrazos.

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  8. Ángeles: El apunte se refería a este no-cuento, en realidad, por el hecho de ser un pequeño fragmento de una obra más larga, lo cual se me hace engañoso para el lector. Una reflexión, un recuerdo o un sentimiento pueden hacer un relato, aunque no lo sean en sí mismos. Un recorte es sólo un fingimiento, aunque se deje pasar tantas veces, como tantos fingimientos. Es tanto lo que se finge que llegamos a olvidar lo real. Y ya me he desfogado, ja, ja.

    Marilú: Tiene su punto, este "Verano", aunque no sea el mejor cuento del mundo. Pero se ha tratado este tema tantas veces que tiene un algo de ya leído. Lo del parto lector... en fin, ese otro al que te refieres lo estoy dejando para más adelante.

    Marisa: Si no te llaman, puedes dejarlos: son prescindibles. Como relatos. El libro de Riera sí merece la pena por todo lo que pasa por sus páginas, en tanto reflexiona sobre la condición y la situación femenina. Ese sí lo atesoro.

    Gracias por pasaros y conversar. Besucos.

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