Leer es un vicio solitario que se puede compartir.

sábado, 19 de julio de 2014

Matices y palabras


A menudo se pregunta a quienes escriben por qué o para qué lo hacen y podría parecer lo mismo, pero no lo es: la primera pregunta se refiere a la motivación mientras que la segunda a la finalidad. La distinción no siempre es evidente, muchas veces se confunden los términos por ambas partes y, cuando se plantea el porqué, la respuesta es una declaración de intenciones que deja contento (o perplejo) al inquisidor y aquí no ha pasado nada. Matices, son sólo matices, me contestas. Quizá, pero una pregunta imprecisa nos dará una respuesta incompleta y eso conduce a una información insuficiente. El valor de una palabra, aun el de una simple preposición, cambia el sentido de una frase igual que una leve variación de tonalidad en la paleta cambia la luz de un cuadro.

Por qué escribes, cuáles son tus razones, qué te mueve a llenar las páginas de palabras que, a veces, no sabías que estuvieran dentro de ti. ¿Cómo nació el impulso? Si tienes que hacer memoria y aun así no lo recuerdas, es que son muy largas sus raíces. Has olvidado cómo empezó, pero no puedes haber olvidado las causas. La timidez, dices, y lo entiendo. Esa barrera invisible que retiene tus palabras en el pequeño espacio entre los labios, de pronto indecisos. La necesidad de expresar unos pensamientos que no te atreves a contar de otra manera. La lectura, también. Cómo no. No cabe la escritura sin la lectura excepto como mero ejercicio de solipsismo. Amas las historias, tanto que las has hecho formar parte de tu vida y, cuando no las lees, te las cuentas a ti misma. De ahí a volcarlas al papel hay un aliento. Por eso diste el salto de forma natural, casi sin darte cuenta. Y luego no pudiste parar. 

Para qué escribes, cuáles son tus objetivos, qué esperas conseguir robándole tiempo al día para estar a solas con las palabras. ¿Dónde pretendes llegar? No siempre estás segura, no siempre piensas igual. Al principio sólo escribes por escribir, sin otra intención que volcar tus pensamientos para verlos más claros, para exorcizar tu mente, para calmar la inquietud. A veces, te atreves a compartir; escribir es comunicar. No es como desnudarte mirándolo a los ojos. Poco a poco, frase a frase, te vas dejando mostrar. Cada día un poco más. A medida que te vas sintiendo cómoda, te atreves a soñar. Y en escribir y soñar, todo es empezar. 

Entonces, dime, ¿escribes…?

13 comentarios:

  1. Escribo porque leo, así de claro lo tengo y así de claro (y escueto) te lo digo ;)

    Besos

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    1. Letras hacen palabras. No concibo una cosa sin la otra. Ni recuerdo cuándo empecé a hacer ambas. Sólo me recuerdo haciédolas.

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  2. Casi nada la pregunta que lanzas. Yo escribo simplemente para intentar comprender mejor el mundo, y para vivir muchas vidas diferentes.

    Interesante entrada :-).

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  3. Escribo, sí, el por qué y el para qué no los tengo claros todavía. Ese aliento que, como tú bien dices, apenas separa amar las historias y contarlas ha tenido mucho que ver. Bonita y sesuda entrada, :D. Abrazos.

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    1. * ¡Errata, errata! Se me ha ido una coma ahí arriba, horror...

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    2. Tranqui, se admite "coma indiscreta" como animal de compañía. Las puñeteras se cuelan por todas partes, ;D

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  4. Quizá para que no se pierdan esas historias que llevo dentro.

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    1. No dejes que lo hagan, no. A veces dejan un hueco. No sabrás si merecen la pena mientras no lo intentes y, aunque sólo sirvan para encender un fuego, al menos te calentarán.

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  5. Escribo (que no significa que sea escritora, pues los escolares también escriben desde primaria y no creo que todos se consideren algo más que meros escribientes...; bueno, algunos sí, aunque nunca he realizado un cuestionario serio en este sentido...) Yo escribo porque, al margen de lo que mi mente me permita ver dentro de los sueños, quedan muchas otras cosas descabelladas que merece la pena poner por escrito y me gusta que otros que no son yo las digan y den forma sobre el papel (ya sabes, esos, a los que ponemos nombres y les obligamos a hablar y a reír, y a llorar...) Escribo porque secuestrar las palabras y darlas una gran vida en el recuerdo ya no basta... Crear mundos y contar realidades de forma oral se nos quedó pequeño hace ya tiempo, y el pensamiento necesita manchar y manchar las hojas, llenarlas de todo lo que ha encontrado a su paso, dentro y fuera de uno mismo... Sólo escribo... Por cierto, hablando de escribir, me ha encantado lo que has escrito. Gracias. Un saludo.

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  6. Gracias a ti por escribir aquí, por manchar este pequeño lienzo con tus pinceladas ;-)

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  7. Y yo que pensaba haber dejado por aquí un comentario hace tiempo. "Yo y las tecnologías".

    Pues yo escribo para ser mejor persona, más o menos. No quiero decir que para ser más bondadoso, no, para mejorar, para progresar en todos los sentidos.
    Podría definirlo todavía más, y lo haré, pero cuando llegue a viejo y le de menos importancia a las cosas ;-)

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  8. Te entiendo. Es lo que yo llamo crecer... por dentro, porque a estas alturas de la vida es difícil crecer por fuera, excepto en el plano horizontal. Mi metro y medio irá encogiendo, más bien ;-)
    Sí, de alguna manera, escribiendo crecemos.
    Gracias por pasar.

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